Con una perversa ambientación de luces tenues, una absoluta complejidad compositiva y lírica, y una apuesta arriesgada al mentar al Rey Carmesí en los primeros pasos sobre escena, la banda SWEET HOLE soltó un directo de esos que son inolvidables, perpetuos, que seguramente hayan rasgado las delicadas y toscas telas de esta Realidad para generar un nuevo hito en su propia historia.

Intentando no ser derrotados por la Realidad, intentando seguir adelante lo más normalmente posible, este sábado viví en directo una Leyenda del Metal Español: Easy Rider llegaba a la ciudad para desplegar su experiencia, su esencia y su técnica delicadamente brutal.

La idea me pareció positiva en varios aspectos. Te invitan a una presentación del vídeo y a hablar con la banda… siempre es interesante y positivo… Además los locales Wild Krash, para mí era oro en polvo…  Oro líquido, salvajismo, colegas y Rock… la espera se hizo eterna.