Un poco enfadado por que todo empezó con una hora larga de retraso según la hora anunciada y teniendo que esperar bajo un sol de justicia, la bandas empezaron su show,  entregándose desde el primer compás a un publico hambriento de concierto y agradeciendo con toda su alma una climatización de la sala extraordinaria. 

  Con una afluencia de publico muy limitada (Sevilla un 15 de julio es una ciudad desierta) pero que parecían ser el doble, los compases de la música dieron lugar al inicio de una noche magnifica en casi todos los aspectos.

- Adarel:

            Con un sonido inicial algo caótico, en el que un volumen instrumental quizás demasiado alto, que ahogaba la voz en algunos compases y algún “petardeo” por parte de los equipos, si te centrabas en obviar esos mínimos errores podías ver con claridad el cuidado sonido y estilo de estos músicos de profesionalidad impecable. Según avanzó el show y con el momento exacto de espectacular “maldito sea tu nombre”, Adarel se ganó el publico gracias a su saber hacer y las correcciones sobre la marcha del volumen y equipo de sala, ganando muchos enteros no solo a nivel artístico (que gran show dieron) sino también sonoro. Su interacción con el publico es digna de estudio, no cejaron un solo momento de hacer participes a los presentes de su música, llegando a mezclarse literalmente, con los asistentes, abandonando su guitarra el escenario por varias ocasiones, para mimetizarse con la sala y logrando que la entrega de la sala fuese absoluta, logrando “pogos”, saltos, voces coreando cuando su front-woman acercaba el micro a la 1º fila y hasta bailando con nuestro personaje mas clásico de la escena del metal, un señor mayor que con su energía, que aspiro tener a su edad, retroalimentó el show, dando una energía mas intensa aun al show de Adarel. Cabe destacar que su cantante, vino recuperándose aun de los efectos del covid pero que aun con cierta ronquera evidente, no flaqueó un solo momento destilando energía y potencia en todas y cada una de sus interpretaciones. En definitiva un espectáculo muy digno y que me regaló un nuevo descubrimiento músical, un nombre a tener en cuenta para los directos y escuchas del metal patrio.

 - Striker:

            Que puedo decir de los canadienses y de su abrumador directo... Atronador y limpio por partes iguales, que poco dista de sus trabajos de estudio. Su sonido de metal clásico y riffs del thrash mas pegadizo nos inundó desde el primer instante. Fue un no parar de energía, potencia, armonía y saber hacer. Tema impecable tras tema impecable, aliñados con una interacción con el publico (lastima de que Sevilla adolezca de un inglés fluido, pues habría sido todo mas fácil para los mix grupo/publico) que solo dejó un fallo de micrófono, tan breve que pocos se percataron y que su cantante supo solventar con una habilidad que solo dan las tablas, derrochando voz pura mientras su técnico solucionaba ese mínimo detalle.





Acompañados de un espectáculo de luces que inundaba la sala al ritmo de sus canciones y que impulsaba al publico a lanzarse a la 1º fila para desatarse en varias ocasiones en un wall of death o mosh pit al que pocos pudimos resistirnos, pues el sonido de striker es hipnótico, te llena desde dentro y te obliga a sacarlo de la forma que sea. Las melenas al viento, los coros interminables del publico en sus estribillos lograron,como su tema dice, devolvernos a nuestra “antigua gloria”como ciudad metalera. Cuando quise darme cuenta,  perdí la cuenta de canciones que el grupo nos llevaba regalando y había pasado de estar en la ultima fila, atendiendo al sonido y las vicisitudes de la sala a encontrarme en 1º fila, moviéndome al ritmo de la música, entregado a la calidad y la intensidad provocada en los asistentes por Striker.

            La noche del publico fue grandiosa, grupos profesionales, divertidos y cercanos, que tras su representación, tuvieron a bien mezclarse con todos para hacerse fotos, hablar, beber algo y ser uno más del fin de fiesta, detallazo que me llego al corazón de metalero de pro, fue la foto final de Striker, que se negó a no invitar a sus compañeros (no fueron teloneros y así se lo hicieron notar) de Adarel. Una noche mágica, que espero se repita en cada show de estos músicos de bandera

 

Crónica: Arus 

Fotos/Videos: Daniby