“¿Y ahora vas a hacer una review del disco?”  “Sí, ¿por qué no?”

Podría mentir e inventarme una excusa para no haberlo hecho antes, pero siendo sincera, descontando algunas canciones no he sido fan de Ghost. Me chocaba la combinación de estética y música hasta que tuve que escucharme el último disco ya que iba a verlos en concierto. Bendito sea el fruto.

 

¿Por dónde empezar? He de confesar que comenzó bien porque la portada ya era atrayente per se, con ese Papa Emeritus IV distópico fusionado con Aleister Crowley, mitad persona, mitad esqueleto. Ya esto pincela referencia a conceptos esotéricos que se verán reflejados en las canciones que componen el álbum. Seguimos con el nombre “Impera”, que significa “ejercer el poder”, lo cual empieza a sonar también muy “crowliano”. Not bad.

 

 

La primera canción “Imperium” es una intro que podría parecer como cualquier otra, pero que tendrá su importancia como más adelante veremos. Una intro que además pone los pelos de punta en directo con ese telón negro antes de que comience el show. Porque ya os digo que más que un concierto, lo que veréis en un show con todas las letras y hay que disfrutarlo como tal.

 

Empezamos a entrar en ambiente con “Kaysarion”, con una guitarra y un grito imposible de no repetir cuando vuelves a escuchar el tema. El título es una derivación del templo egipcio Cesáreo (o Caesareum de Alejandría) donde una turba de cristianos asesinó a la filósofa, matemática y astrónoma griega Hipatia por sus creencias paganas. ¿Qué mayor crítica se puede hacer al pensamiento cerrado que no es capaz de evolucionar y ver más allá? La tiranía y el autoritarismo es lo que siempre ha provocado que el ser humano no evolucione al ritmo que podría haberlo hecho.

 

It is the noise of the rightious dogma that hides the handmaid´s tail

 

En resumen es una crítica indudable a aquellos que por poder o ignorancia (a saber cuál es peor) se ríen, censuran, silencian y hasta matan a los que son capaces de destacar por su inteligencia, apertura de mente o comprensión del mundo.

 

Tecladito. Nombre peculiar. Canción rabiosa y con coros ochenteros (al menos yo los bailo así cuando la oigo). Así es “Spillways” (vertedero). ¿No os parece curioso este nombre? Pues  como todo, tiene su sentido:

 

It is the cruel beast that you feed

It is your burning yearning need to bleed

Throught the spillways

 

Cada uno podrá pensar lo que quiera sobre su significado, pero yo no puedo evitar relacionarlo con la sombra junguiana. Esta sombra es uno de los arquetipos del inconsciente colectivo desarrollados por Carl Gustav Jung. Es el conjunto de nuestros instintos primitivos, nuestro lado oscuro y animal, incontrolable y que es tan bonito como un vertedero. Pero que está ahí y que hay que conocerlo, entenderlo e integrarlo porque no se va a ir a ninguna parte.

 

Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad

C.G.Jung

 

Como ya adelanté, y eso que sólo vamos por el tercer tema, la portada ya nos avisaba que el hilo argumental del disco iba a ir por el camino esotérico. ¿A quién no le va a gustar un camino esotérico? ¿A quién no le va a gustar?

 

Eso mismo dije yo cuando escuché por primera vez “Call me little sunshine”. Me enamoró desde el primer segundo esa atmósfera oscura, pesada y grave que le da la guitarra principal y esa bajada de ritmo del tema anterior.

 

Podríamos pensar que al presentar la canción por boca de Mefistófeles se trata de algún tipo de himno diabólico. Para mí, nada más lejos de la realidad. Ese little sunshine es el portador de luz, el lucero del alba Lucifer, el arquetipo del adversario que dio la luz (entendida por conocimiento) al ser humano. Si damos otro giro más de tuerca a la filosofía de Crowley y al concepto del Sagrado Ángel Guardián (SAG), estas palabras cobran más que sentido:

 

You will never walk alone

You can always reach me

You will never ever walk alone

 

Este SAG no es un ser angélico con alitas y pelo dorado como en la pinturas renacentistas, es una parte superior de nuestra consciencia que siempre ha estado ahí pero que no somos capaces de percibirla. Una vez despertada (call me), nos acompañará siempre.

 

 

El quinto tema del album, “Hunter´s Moon”, saca un poco los pies del tiesto ya que pertenece a la banda sonora de “Halloween Kills”. Pero seguro que tirando del hilo, podemos llegar al centro del laberinto.

 

En esta ocasión, la experiencia viene de la propia voz del famoso Michael Myers, esperando su retorno después de tanto tiempo de espera. Pero las ganas de cazar no se han ido en estos cuarenta años:

 

Though my memories have faded, they

Come back to haunt me once again

 

¿Cómo enlazarlo con el hilo conductor del disco? El título: Hunter´s Moon, Luna del Cazador también llamada Luna de Sangre, el décimo esbat del paganismo que predice el otoño con sus colores rojizos como la sangre. Tiempo para preparar las últimas cosechas, incluidas las humanas. Este Tobías tiene salida para todo. En el punto musical es una canción más viva a pesar de no tener un ritmo rápido, potenciado por los riffs agudos imitando los gritos de las víctimas en contra de las partes graves representando al verdugo.

 

Llegados a la mitad del album “Watcher in the Sky” me desconcierta, siendo de las pocas canciones a las que no le veo un slogan claro. Bicheando por ahí hay quien ha encontrado una respuesta enlazando el tema con “Square Hammer”:

 

Searchlights, searchlights

Looking for a watcher in the sky

 

 

Pero después de todo lo visto hasta ahora no puede ser tan simple. Si lo complicamos un poco, podemos volvernos a introducir en la temática inicial. ¿Y si todos los Papas no son diferentes personas sino la misma después de haber pasado por un proceso de transformación interna? ¿O quizás el Papa Emeritus III ha pasado a ser un maestro ascendido y lo que se busca es conectar con él?

 

We signal to another dimension

That we stand here ready for reply

 

Otra interpretación que podríamos manejar es la de que el ser humano se ha pasado siglos buscando en el cielo a Dios, a ese vigilante, a ese ser superior que nos debe proteger desde “arriba”. ¿Y qué es arriba para el universo?

 

Como es arriba, es abajo

Hermes Trismegisto

 

Nadie nos va a proteger, ni vigilar desde el cielo literalmente. Ese vigilante está en otra parte, en la comunicación, en el decondicionamiento, en el desbloqueo:

 

Communnication is key

When you unlock to believe

Can you see what I see?

 

En cualquier caso, sin comernos más allá la cabeza, es una canción pegadiza, con ritmo, de esas que acabas cantando con el palo de la fregona mientras limpias.

 

“Dominion” guía la segunda mitad del disco como interludio. Un tema sostenido por los teclados, majestuoso, lento, casi profético diría yo. Aquí se avecinan más cositas...

 

“Twenties”. Abriría un debate sobre quién oye la palabra twenties en el coro y quién oye una onomatopeya (pi-pi). Fuera de cachondeo, no entendía muy bien el concepto de la canción hasta que me he sentado a leer la letra. Para mi gusto, un poco menos profunda que el resto pero es lógico no poder estar siempre en el punto álgido. Años 20, pero acostumbrados a leerlo referido a 1920, en esta ocasión creo que nuestro amigo Tobías se refiere a 2020. Fijaos, 100 años ya de la Gran Depresión, la gestación del nazismo en Alemania y el fascismo en Italia y no parece que nos hayamos movido mucho del sitio:

 

Suspicion (suspicion)

For the Reich to come to fruition

In the twenties (twenties)

We´ll be singing in a reign of pennies

 

Pero para el amigo y maestro Forge, todavía hay esperanza en el cambio de actitud:

 

Listen up you motherfuckers

Those Ivy League dopes they wanna mock us

Tell ´em all this is war

And not fighting a war is for suckers

 

De nuevo renunciar al dogmatismo nos hará libres:

 

In the twenties (twenties)

We´ll be dancing in the fields of freedom

In the twenties (twenties)

We´ll be crushing them laws ´cause we don´t need ´em

 

Como ya decía, nada particular, pero eso sí, un ritmo cojonudo a pesar de las críticas que he leído por ahí. ¿Y qué más da lo que opinen los eruditos musicales? ¿No hemos aprendido nada del maestro?

 

Tristemente, el disco va llegando a su parte final, no sin antes dejarnos un temazo que cuanto más escucho más amo, llegando incluso a competir con el que fue mi tema favorito desde el primer tono. “Darkness at the heart of my love” recupera la profundidad lírica, con unas frases que matan.  De nuevo referencia a la oscuridad, a esa sombra que hablábamos antes que está incluso en el corazón de la mejor persona del mundo. Y más conceptos crowlianos:

 

Remember always

That love is all you need

Tell me who you wanna be

 And I will set you free

 

El amor es lo que mueve el mundo. Pero en un concepto más allá del que entendemos normalmente. El amor universal, a la gran obra, al universo. No voy a ponerme más profunda, que bastante turra he dado ya, pero recordad:

 

There is no law beyond Do what thou wilt

Love is the law, Love under will

Aleister Crowley

 

He decir que me encanta ese Yes de fondo en “Griftwood”, donde no dejamos margen a la imaginación. Confirmado por nuestro querido Papa, la canción va dedicada a lo que se conoce como “Bible-thumpers”, que en términos generales son algo así como los que te persiguen por la calle o a la salida del metro para convertirte y sacarte de las tinieblas. Pero en concreto, pone el target en personajes más osados, capaz de vender su alma al diablo por conseguir un objetivo, predicando una cosa pero haciendo lo contrario:

 

The disdain and abhorred lash of the senate whip

Oh, it´s a power trip

 

El título también tiene su gracia, es un juego de palabras entre grift (estafa) y driftwood (madera a la deriva). ¿Se aprovechan estos personajes de la gente que no encuentra su sitio para llevarlos a su terreno y ganar poder?

 

You want to play with the sire? (Yes)

You want a view from the spire? (Yes)

You want a seat by the pyre?

And never ever suffer again

 

Las críticas tampoco faltan en este disco que digamos.

 

 

“Bite of Passage” es un tema instrumental muy corto, que deja paso a la masterpiece final. Su cometido quizás sea bajar el ritmo que había cogido el tema anterior para meternos de nuevo en el camino.

 

Finalizamos con “Respite on the Spitalfields”, el tema más largo que cierra el álbum. Pero lo finiquita de una manera sublime. Al principio no me pareció un gran tema, pero a medida que lo vas oyendo y descubriendo más cosas, hay que quitarse el sombrero.

 

Según cuentan la canción está inspirada por Jack el destripador, que causó terror en los distritos londinenses de Spitalfields y Whitechapel. Sin embargo yo me niego a pensar que se quede aquí la inspiración y pienso que hay mucho más oculto en las letras:

 

Did no one hear the distant thunder

 

¿Se referirá al mismo thunder al que hace referencia en Cirice?

 

En una entrevista a Kerrang! hablaba sobre la referencia a Jack el destripador, que nunca había sido detenido y eso causaba más terror, al no saber la gente si iba a volver a aparecer o no. Enlazando con otra entrevista en la que declaraba “que todos los imperios caerán y sabemos cuál será el siguiente”, ¿nos está queriendo decir que llega un nuevo cambio para la formación?

 

I´ll be the shadow

You´ll be the light

Nothing ever lasts forever

We will go softly

Into the night

 

Algo se avecina aunque no sepamos qué es. Pistas hay muchas en esta canción y no deberíamos pasarlas por alto:

 

For the lost and mislead

Were promised seats by the pit

 

¿From the pinnacle to the pit? ¿De la cumbre al hoyo? Por dios no me asustes Tobías ahora que os he descubierto.

 

Para rematar, a partir del minuto 5:25 enlaza con “Imperium”, cerrando el disco de una manera sublime en un círculo perfecto cual ouroboros, la serpiente alquímica que simboliza la eternidad de las cosas, pero siempre embebidas en ciclos.

 

El instante presente es eternamente devorado por el instante futuro, constituyendo una secuencia infinita de instantes que mueren y renacen a cada momento.

 

 

Creo que poco más se puede decir. Espero que disfrutéis del disco tanto como yo, que no sabemos qué nos deparará el mañana.