No me las voy a dar de hacer las mejores reviews, concretamente porque nunca hice una. No me atrevía, ya que la música, sea del ámbito que sea, hay que tratarla como tratáis a vuestra madre: con mucho respeto.

También me parece que la música no es algo que se pueda encorsetar a capricho, sino que es una constante evolución en la que participan la suma de distintos géneros y las perspectivas frescas.

Si no, se estanca y huele a podrido.

Quería estrenarme en esto de dar mi opinión sobre bandas con una que, sin duda, tuviera esta misma visión que yo tengo, y así conocí a Milk. Esta agrupación, gestada en Barcelona y fundada en 2018, no ofrecen solo música, ofrecen un concepto lírico acompañado de panfletos pulp acerca de un futuro que se antoja distópico, cruel y con poca posibilidad de salvación; mientras que ellos se lo pasan bien, disfrutan de todo este evento destructivo con unas enormes sonrisas y trajes blancos que, sin duda, proyectarán en nuestras mentes a aquellos chiquillos, sentados en el bar Korova, preparados para, si no la misma (ultra)violencia que nos relatan los chicos de MILK, una cuarta parte.

Este powergrunge con el que se bautizan, y con el que nos presentan su trabajo Escape From Dead Planet, trae letras devastadoras con ritmos alegres y repetitivos (son como si los primeros Alice in Chains hubieran ido a pasar el día a Disneyland). Nos acompaña la potente voz de su vocalista Rodrigo, que es muy similar a la del bueno de Layne Staley (pero infinitamente más jovial, Rodrigo tiene más ganas de vivir que él, pero eso es fácil), por un terreno aniquilado debido al apocalipsis (nuclear, religioso, el que tú quieras, rey) mientras no para de recordarnos que la única especie culpable de su propia destrucción es la nuestra.

Este disco mezcla el grunge más clásico, en lo que a base instrumental y conceptual se refiere, con otro, de carácter mucho más innovador, en las que está más presente la variedad instrumental (mención honorífica a los efectos de sonido que acaban de meterte en esa fantasía antiutópica por completo) que te dibuja ese destino que rozamos con los dedos; ese futuro descolorido, huérfano de ideales y con letras que nos acusan a cada uno de nosotros: como humanos y como lacra.

Milk es lo que sonaría de fondo, en un planeta que está muerto, en el que solo hay huesos cubiertos por la tierra y carteles metálicos desteñidos con anuncios de tiempos mejores, mientras lo recorres andando con una camisa hawaiana, una escopeta y una sonrisa.

Escuchalos en

https://milkbandbcn.bandcamp.com/album/escape-from-dead-planet