Mucho ruido se está haciendo con el tema de que si el Rock está muerto, o en agonía... que si los "de hoy en día" ya no luchan por la escena o la Memoria. Y como siempre todo es culpa de Mago de Oz o de Pastora Soler por llenar estadios... pues no. Es nuestra. De los Medios y de la Industria.

Cuando se habla de Folk/Pagan Metal se suele ir a los mismos estereotipos y nos parecen tan monos y salvajemente rubios los Vikingos y los Druidas Celtas... Amon Amarth y Ragnar... pero TENEMOS que mirar dentro de nuestras fronteras. A riesgo de parecer demagogo (y no por ser argentino) la cultura Celta y la estirpe interna histórica de España tiene un génesis que nos obliga a los que somos parte de la escena a mirar a este Norte y posar los ojos en la hoguera que han montado los vascos de INCURSED con su trabajo BASKAVÍGIN.


Un disco con notables influencias de modernidad en cuanto a efectos y post producción se refiere, pero con tanta magia y potencia que no soporta ni un análisis que intente restar originalidad al producto final.
Comenzando por lo básico, el nombre del disco y corte también se refiere a la masacre de unos balleneros vaskos en costas islandesas allá por el año 1615. Tragedia macabra que incluso despertó la necesidad de un documental que trata esta matanza. Lo curioso es que hasta 2015 estas acciones eran consideradas legales por el estado de Islandia y tal derecho ha sido derogado muy recientemente. ¿Quién es el retrógrado ahora?

La apertura del trabajo te pone en situación, te revela pasajes con cuerdas y vientos que te cobijan en una taberna... y luego todo estalla. Una verdadera unidad de rituales a diosas paganas y la velocidad del grupo.

Tocando todos los palos, tenemos canciones como "¿Quién me ha robado la cerveza?" Que por muy graciosa se ponga la canción la intensidad no baja, y luego pasamos por sendas experiencias de batalla y furia.
Canciones en esta línea también son "Patxi Porroi" o la rítmica "Eusko Troll Label".


Evidentemente la canción "Baskavígin" o "Into the curse" la densa bruma y oscuridad latentes nos sobrepasan. Velocidad y brutalidad emotiva. Genial.
El trabajo en sí nos acerca a varios estilos de Metal, con orquestaciones casi Power, guturales que arrancan desde un dolor bien marcado, a esa magia que relata leyendas narradas por una banda curtida y que conoce bien sus dones... y genética.

Hace casi un año reseñé a Fausto Taranto, y me extasió la habilidad de hacer Metal a ese Duende Flamenco.
Hoy con INCURSED percibo lo mismo: raíces que crecen y abren paso a una generación que sabe dónde va... pero sabiendo de dónde vienen.
BASKAVÍGIN es un trabajo para resucitar aquellos que dicen que el Rock está muerto... y no se preocupen por los zombis, esos que solo crítican ya lo son y no pueden morder a nadie.

Pd: Un saludo gigante a la gran Pastora Soler. Sin ironía: soy muy fan.