¿Viste esa música que te arrastra, te vapulea, te hace murmurar algunas palabras y, cuando acaba, te preguntas qué demonios ha ocurrido? Bueno, esa es la reseña más cualitativa que puedo escribir luego de haber escuchado el E.P. de BEDLAM QUEEN llamado RAVING MADNESS.

La apertura psiquiátrica “Untie me” es una muesca que la banda deja como introducción de un trabajo muy bien pensado, además de por un sonido de calidad furiosa, por la distribución de las canciones. La tarjeta oficial, entonces, que nos recibe es “Bedlam Queen”, y aquí comienza lo bueno. Un potente y agresivo despliegue anacrónico, donde hay influencias Metal, Hard y velocidad que recoge el despliegue de cada uno de los músicos para dejarte extasiado. La voz es agresiva, de esas que han sido trabajadas con conciencia, puesta cada melodía para que te llegue y te abrase. Luego hay una breve calma, falsa, con “Tease and Deny”, nos metemos en un territorio algo más definido, es Rock, salvaje, donde cada instrumento tiene una razón de ser, de estar puesto y tomar las riendas según el momento. Unos grandes solos de guitarras que van ganando calor a lo largo del disco. Batería y bajo suenan como una orquesta aparte, jugando, dejando toques a contra-ritmo y, puede, que sean los más Metal de cada tema. El doble bombo se te pone encima y uno marca el ritmo, sin darse cuenta, como coreando el bajo.

Hay una oscuridad temible, bien jugada la carta del concepto, “Beast inside” comienza con una sucia secuencia de sonidos, para después ponerse a experimentar, la banda entera, con cambios de ritmo, y esa suciedad que tiene el Rock. Un riff´s psicótico, marca unos buenos límites dentro de una canción más que desesperada. La vocalista se esfuerza y desgarra cada nota, algunos coros “Southern” completan un gran trabajo. Última canción: “The void”, ya estamos en un Rock clásico, punteo de guitarra, en un desierto que sopla de fondo vientos pecaminosos… Tranquilidad que parece estar afilando una navaja y, con ritmos cadenciosos, la canción va subiendo, de melancolía, de fuerza, pero sin distorsionar… Es como el último intento, esa bestia encerrada, mirando un horizonte que no promete nada, donde nadie te espera… La balada perfecta de un desesperado que tira la moneda y piensa en la escapada o en el suicidio. Puede que esté equivocado, pero el cierre con perros y alarmas da la pista de que alguien lo ha conseguido, que la fuga está en marcha… que el próximo trabajo de BEDLAM QUEEN será la intrépida cacería de otra persona con esa marca de Demián.

Un buen trabajo que apenas muestra lo que contiene esta banda, gran sonido de cada instrumento que, en el conjunto de la mezcla, ha quedado muy cercano a la perfección. Fabulosa interpretación de bajo y batería, que no están ahí nada más que para marcar los tempos, están puestos con un sentido, una idea, que completa el mensaje que emiten las guitarras, desplegando un virtuosismo admirable. Y apoyado todo en una voz despiadada, psicótica y que puede hacer lo que quiera. Excelente idea sacar un E.P., te deja con ganas de mucho más. Altamente recomendable para los que son fanáticos de un Rock duro, bien sincronizado y pulido tanto en idea como en técnica. Arrollador.


             

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