Lanzado el pasado mes de septiembre, en estos días ha llegado a mis oídos el segundo EP de CHEROKEE, como continuación de su primer trabajo “Empiezo a latir”, que fue la presentación de la banda hace ya 4 años.

Nos tenían aguardando desde entonces nuevo material, habiéndonos puesto la miel en los labios en 2017 con un single de adelanto de este nuevo EP, “Al límite del juego”. Y tras la espera, tenemos por fin entre manos “CHEROKEE” (2019).

Con este título homónimo (que hubiese sido más habitual encontrar en el primer EP) la banda parece afianzar su personalidad que, aunque viajando entre el hard rock y el heavy metal, se endurece en este segundo trabajo, dando lugar a 5 cortes tremendamente potentes. En su formato físico, CHEROKEE se está distribuyendo en digipack, con un diseño muy cuidado, destacando la preciosa portada en ocres y azules, cuyo motivo central es el atrapasueños que forma parte del logo de la banda.

 

“Delirios de poder” nos pone las pilas desde el primer segundo, con un riff de guitarra poderoso y punteos presentes desde el inicio del tema, donde pronto toma protagonismo la voz de Fran Vázquez, en un grito agudo y a la vez desgarrado, que deja la vena heavy del vocalista claramente al descubierto. Con su impresionante amplitud de rango vocal, en el que por momentos se hace coros a si mismo duplicando la melodía de voz en graves y agudos, nos hace llegar la rabia ante la situación actual, en la que el sistema pretende hacernos acatar “leyes de tiranos sin pudor”, a las cuales se niega a someterse. La protesta es acompañada por guitarras dobladas y un fuerte peso de la batería, en un tema que en ciertas partes me llega a recordar a los mejores tiempos de Saratoga.

 

“Al límite del juego” se distingue por una melodía de voz pegadiza, sobre todo en el estribillo, desarrollada sobre una línea instrumental muy potente, donde los cambios de intensidad responden al juego erótico que describe el tema, culminado con los gemidos que el vocalista reproduce en el momento previo al solo de guitarra. Orgasmo musical al que nos transporta este corte, no apto para corazones blanditos.

 

A pesar de la temática del anterior, diría que el verdadero tema de amor del EP es este, “Sintiendo el rock”. Empieza sin introducción, con la voz directamente sobre una melodía dulce de guitarra a la que más adelante se suman, de forma muy sutil, la batería y el bajo. Se trata de un tema más pausado, bien situado en el centro del track list, para traer un poco de calma al alboroto que nos habían producido hasta ahora los cortes anteriores. Las voces dobladas vuelven a tener presencia en este tema, cuyo punteo destaca por su sensualidad y donde, para mi deleite (siempre digo que soy una amante de los graves), la línea de bajo se distingue perfectamente y deja saborear toda su exquisitez. Canción esta de puro amor por el rock, que crece en intensidad y que, en contrapunto, termina con un curioso arpegiado semejante a un detalle de música medieval.

 

“Condición crítica” nos devuelve a la línea más cañera de los dos primeros cortes, donde el juego de voces graves cercanas al thrash alternándose con agudos afilados, consiguen dar toda su intención al mensaje que nos desean transmitir. Y es que hay que ser muy fuerte para recuperarse de una traición. Protagonismo indudable el de la eléctrica en este tema, especialmente en el solo.

 

Termina el pase con “Cherokee”, que nos envuelve en una melodía pesada cargada de misticismo, dando su lugar de honor a los graves, tanto en la voz como en la instrumentación. Se hace difícil resistirse a acompañar la escucha del “rugir de la bestia” con un movimiento de cabeza, desde la gordura de las estrofas hasta el tinte más hardrockero del estribillo, pasando por la melodiosidad del solo de guitarra.

 

El tema se detiene en seco y me doy cuenta de que he llegado al final del EP... ¿Ya? Realmente, 5 cortes me han sabido a poco, ¡me quedo con ganas de más!

 

Si he de hacer un resumen de la escucha, diría que CHEROKEE es un disco que hay que reproducir a todo volumen para disfrutar de cada uno de sus matices y su riqueza instrumental. La mezcla está muy equilibrada (magnífica la producción de Jose Pineda) y, aunque en cuanto a la composición, los cinco temas se basan en la estructura clásica de estrofa + estribillo + solo + estribillo, dando poco lugar a la experimentación (lo cual no tiene por qué ser necesariamente malo), la versatilidad la encontramos en los punteos y, sobre todo, en la personalidad de la voz rasgada y añeja de Fran Vázquez.

 

Ciertamente, podemos presumir de tener en nuestro país grandes bandas como CHEROKEE, con una calidad que no deja nada que envidiar a los grandes del rock americano. Y aunque parte de la formación es viguesa, esta tribu tiene mucho de andaluz y es un orgullo para los rockeros y heavys de corazón de nuestra tierra. Así que hablo por ellos cuando os digo que os esperamos en Sevilla con los brazos abiertos cada vez que queráis volver, CHEROKEE. ¡Aquí tenéis vuestra casa!

 

Para saber más de CHEROKEE:

 

Web –          www.cherokee-rock.es

Facebook –    www.facebook.com/CherokeeRockBand

YouTube –     www.youtube.com/CherokeeRockBand

 

Una review de Patricia Alonso para www.sevillametal.org

 

 


             

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