Desde Brasil llega un trabajo llamativo, limpio de sonido, y que nos recuerda que ciertas tendencias no desaparecen porque algunos grupos envejezcan y pasen más tiempo en clínicas de rehabilitación o en alguna clínica de liposucción.

Sé que he tardado más de lo que me hubiese gustado en hacer esta reseña, pero era algo que quería escribir sin prisas, sin compromisos, y dedicándole el tiempo y la atención que se merece… y mis obligaciones laborales y académicas no me han dado tregua hasta ahora.

“Dogmatic Convictions of Human Decrepitude” es el nombre de una suerte de manual, grabado en apenas 3 pasos, para que puedas pasar un sábado a la noche mirando las diferentes emisiones del Sálvame Hemorroide, poniendo este disco como banda de sonido, prender algún cigarro manipulado, beber una bebida espirituosa y ratificar que todo lo que ocurre merece ser pasado por una trituradora desafilada y llena de óxido…

Conforme pasa el tiempo, vamos descubriendo cómo la música metal no entiende de fronteras, religiones ni de otras movidas sino de la cordialidad y el amor a la música para propagarse más que ninguna otra enfermedad.

¿Viste esa música que te arrastra, te vapulea, te hace murmurar algunas palabras y, cuando acaba, te preguntas qué demonios ha ocurrido? Bueno, esa es la reseña más cualitativa que puedo escribir luego de haber escuchado el E.P. de BEDLAM QUEEN llamado RAVING MADNESS.

Escribir reseñas, críticas o crónicas, parece fácil, porque simplemente es describirte algo que nos has visto, de momento, e intentar matizar de manera tal emociones e impresiones, para convencerte de que veas algo, o no. Pero cuando la figura acerca de la que se escribe tiene un recorrido y aura, profesional y humano, de dimensiones Globales, la tarea se convierte en una responsabilidad compleja.

             

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