Vuelven los 90, vuelve el power clásico con estilo y armonía, llega King Company. Al leer el nombre del grupo, me esperaba un aluvión de dragones y armaduras brillantes asaltando el castillo de mis oídos, guitarras rápidas como el rayo y agudos llegados del espacio exterior...

Pues NO, King company te regala un power con toques de AOR y hard perfectamente estructurado, ritmos clásicos pero actuales, unas guitarras armoniosas y con la velocidad justa para levantarte del asiento, pero sin competir con la velocidad de la luz, un ritmo de batería complejo y a la vez sin pretensiones que unidos a una voz perfectamente en sintonía y en un registro perfecto, nos presentan y regalan un disco que devuelve las ilusiones a un metalero de los de antaño como yo.

 

 Canciones de ritmo animado que invitan a tus pies a llevar el ritmo, temazos de espíritu animado que hacen que, al andar por la calle, tus pasos tengan ese extra de “poderío” al caminar y baladas que te trasportan tu cabeza a rincones tranquilos e invitan a ensoñar.

 

 En lo meramente técnico y artístico, lo que mas me impresiona es el conjunto de saber hacer y dominio de los distintos sectores.

Guitarras capaces de un ritmo solido ahora y después unos riff y solos armoniosos y hábilmente ejecutados; un bajo presente en cada pista y que no se limita a ser un simple metrónomo, una batería con un tempo marcado a la perfección y que pese a sonar simple, para nada lo es, y que decir de la voz.. me tiene asombrado como domina el registro y capacidades de su timbre y textura, llenando cada estrofa con una presencia innegable y que no precisa de extremos agudos ni graves para ser exactamente todo lo que esperarías y necesitas en este disco.

 

Un conjunto sólido, interesante y que trae de regreso un estilo necesario y querido por todos.

Como conclusión: Larga vida al rey