Dramah... cuando me llegó el primer archivo de este grupo, el nombre he de reconocer, que me tiro para atrás. Esperaba otro grupo lleno de guturales, sonidos oscuros y reminiscencias de black y death metal de los que ya abundan y saturan.

Pero pude escuchar un sonido totalmente opuesto; musicalidad positiva, tonos alegres y no por ellos carentes de fuerza e impacto, pero sobre todo una voz en castellano llena de personalidad y texturas. Le pedí encarecidamente, como no podía ser de otra manera, a nuestro todopoderoso líder (na na na na liiider) que me dejara ser quien hiciera la revisión de este GRUPAZO.

Dramah nos regalan 13 temas maravillosos acompañados de 2 versiones de sus propios temas, transportándonos a un viaje musical agradable y que dejará con un excelente sabor de boca.

El estilo aunque yo me atrevería a catalogarlo como AOR (gotthard viene una y otra vez a mi mente y recuerdos cuando los escucho) va mucho mas allá. Matices de hard rock clásico de los 80, filigranas musicales más propias del progresivo y ritmos a caballo entre las baladas rockeras y los chicos malos del glam en los maravillosos 90, combinan perfectamente con algo para mi difícil de lograr; crear unas letras con sentido y que no suenen “ridículas”. La asignatura pendiente del rock melódico en español ha sido siempre una vergüenza absurda por usar nuestro idioma, y estos chicos logran de manera magistral, romper esa limitación.

Si te paras a escuchar la parte instrumental te perderás en sus acordes, armonías y ritmos fáciles y atractivos, para encontrarte descubriendo matices ocultos en cada nota y canción. Cuando crees que su música es solo arco iris y pastelitos, aparece el hard y  ritmos con empaque y entonces decides prestarle aún más atención a esa voz, que se funde al resto de instrumentos como uno más.

Sus letras son buenas, y cuando digo buenas me refiero a que tiene más allá de sentido, mensaje. Cuentan historias de manera fluida y que te hacen partícipe de la canción como si fuese creada para ti o como si escucharas la historia de un amigo que te cuenta de corazón aquello que le ocurre; incluso tiene la capacidad para ponerle luz a situaciones sociales de hoy día sin resultar partidistas o forzados (soy un enorme critico con la “canción protesta” y CREÍA que no se podía hacer música con mensaje político social sin ser pesado o cutre)

El conjunto musical que conforma Dramah es sólido, mucho más sólido que el de algunos grupos consolidados en nuestro gremio y eso se debe a que se nota muchísimo la implicación de sus componentes en crear algo juntos; una música que se adapta a la voz y una voz que vive con la música creada.

Como ex vocalista muy afín al sonido de este grupo, he de hacer una vez más mención a la voz que nos conduce canción a canción en este disco. Es limpia, nítida, capaz de controlar sus agudos limpios y rasgando lo justo en momentos adecuados para darle cuerpo y presencia a los temas.

 

Si este fuese el disco de un grupo consagrado, estaríamos hablando de un obligado en las ondas de radio de todo el país, llenando salas en una gira imperdible.

Aquellos que tengáis la oportunidad, regalaos un momento para vosotros mismos y escuchad este disco de las 3 formas necesarias:Instrumental, Vocal y Musicalmente

PD: las 2 colaboraciones en las canciones “volar” y “7 vidas” son perfectas y un acierto absoluto.