Dicen que lo bueno, se hace esperar. Tras un exitoso proyecto de crowdfunding, Fortress, el nuevo trabajo de la banda zaragozana Swim to Drown, vio la luz el pasado 7 de marzo.

Sus integrantes, Tony (voz), JuanK (guitarra), Álvaro (guitarra), Juan (bajo), Niko (batería) y Xus (DJ), han trabajado, como ellos dicen, “contra viento y marea” para hacer de éste un disco original y potente. Además, han contado con Lucas Toledo en la producción, grabación y masterización. ¿El resultado? Tenéis que escucharlo.

Un trabajo difícil de etiquetar o encasillar para los más puristas, pero una delicia para los que disfrutamos de lo diferente, de lo que rompe con lo establecido. Diez temas en los que se puede gozar de una explosión de sonidos combinados con gusto y personalidad.

Las influencias de bandas como Linkin Park, Korn o Limp Bizkit son evidentes, pero la cosa va más allá. Un encuentro entre el Nu metal noventero y el metal actual acompañados de estribillos melódicos y toques electrónicos entre otros detalles más que cuidados.

Es un disco en el que nada queda descolgado y todo tiene su tiempo y su lugar. Personalmente, el orden de las pistas me parece un acierto rotundo y te permite enganchar un tema tras otro sin sentirlo repetitivo.

Al darle al play, The Truth Nobody Knows te despierta con su melodía y sus riffs enérgicos ligados a los sonidos guturales de Tony, quien parece moverse con comodidad en diferentes registros. Le siguen Ronin, Nightingale Floor (uno de esos temas que en los que se aprecia claramente la  mezcla de estilos que cambian y se funden conforme avanza la canción, desde la agresividad de los guturales hasta toques electrónicos y sonidos sintetizados), Eclipse y Dance Macabra.

Cl0TH3SL1N3 sirve de puente entre la primera y la segunda parte del álbum, con su minuto veinticinco de guiños constantes al gaming de los noventa y scratchings que arañan una base electrónica. Una pista que no esperaba y hace sentir nostalgia. Headless, Heroes, la sensacional Party Crusher y Broken Fishhook completan este discazo en el que se han cuidado los detalles y se ha apostado por la fusión y la contundencia.

En conclusión, Swim to Drown sorprende gratamente con este trabajo y hace que tenga ganas de ver su puesta en escena derrochando toda la energía que se intuye a través de cada pista. Sin duda, un disco totalmente recomendable.

Tracklist

The Truth Nobody Knows

Rōnin

Nightingale Floor

Eclipse

Dance Macabra

CL0TH3SL1N3

Headless

Heroes

Party Crusher

Broken Fishhook


             

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