Tras unos meses en la calle, en SevillaMetal analizamos “Fighting The Shadows”, el segundo trabajo de los vascos “The Faithless”, lanzado en Septiembre de 2018, y que sigue la estela del anterior “To The End” publicado un par de años antes.

Los que hayan tenido en sus manos (y oídos) el disco anterior, habrán podido notar como en esta ocasión desde la propia portada del disco se aprecia una evolución hacia un estilo más alegórico y propio del metal/heavy clásico, con las omnipresentes calaveras, a las que estamos tan acostumbrados, y una serie de tentáculos entre los que asoma el rostro serio y ensombrecido de un personaje masculino. Son las sombras contra las que todos luchamos, y éstas en concreto, suenan además bastante bien.

Podríamos resumir en una frase: “The Faithless” ha dejado atrás, o al menos ha aparcado temporalmente, mucho de lo que pudiera tener de alternativo (no todo), y lo ha convertido en puro hard rock y metal clásico, en un disco con un estilo más homogéneo que el anterior, y con un sentido de continuidad más palpable, de principio a fin.

Para que no haya dudas, el primer tema ya nos pone en nuestro sitio, comenzando desde el título hasta al pesado sonido compacto de la entrada. “Won´t Stop Rockin´” te obliga a sentarte en el sillón y prestar atención a lo que está por venir.

Give It Back” confirma las sensaciones, y la cosa no está para bromas. La mezcla de hard rock y metal ha llegado para quedarse (eso esperamos), y desde el retumbante riff de la entrada hasta el acompasado estribillo, las piezas siguen encajando perfectamente.

Por si alguien tiene dudas, aquí no hay músicos novatos, no hay aprendices de rockero. Es obvio que hay camino por delante, pero en este disco hay muchas ideas claras de base,  y eso se nota en la construcción de los temas o en la línea de los solos,  por citar algunos detalles.

En la misma línea de guitarras pesadas con mucho cuerpo prosigue “Stand Up”, mostrando un sonido complementado perfectamente por los graves de Manolo González al bajo, siempre presente y en equilibrio constante dentro del sonido de la banda.

Se aceleran las pulsaciones con “Make Me Mad”: un ritmo frenético y la voz de Abel García correteando de puntillas por encima de los acordes de un sensacional Iñaki Nogueira a la guitarra, antes de abrir paso al tema más lento del álbum, “I Want”, que avanza a medio tiempo, con una guitarra melódica y un sonido general que nos traslada a ciertos temas y bandas de los 90, sin duda.

Genial en este corte, en cualquiera de las dos versiones incluidas en el álbum, la voz de Abel, que se presenta más trabajada, más madura, y con mayor capacidad de aterrizar sobre cada canción, según el estilo de cada una. Personalmente, creo que la versión acústica permite escuchar una voz más rasgada y con mayor carácter, firmando una balada excepcional.

En este sentido, al igual que ocurría en el disco anterior, sigue habiendo momentos puntuales en los que no termina de haber un matrimonio perfecto entre la parte vocal y el sonido de la banda, de forma que el resultado final se resiente un poco.

 “The Same Thing” presenta otro riff, ritmos y estribillo pegadizos, y confirma que tener a Iñaki a la guitarra es un seguro de vida, ya sea de acompañamiento, como solista principal o a la hora de incluir fraseos a modo de adorno en los puentes de cada tema.

We´re All To Blame” arranca con puro frenesí a todos los niveles, sin conceder un respiro desde principio a fin.

Violent Lies” es el tema más largo de todo el álbum, con una evolución calmada, gustándose a si misma, sin prisa, y con un ritmo calmado que permite escuchar los muchos matices de cada instrumento.

Run” es un contraste entre una parte instrumental más acelerada, un riff muy rockanrolero, y una voz que se deja llevar sin prisa por encima del sonido de la banda.

Como ya se ha comentado anteriormente, cierra el trabajo la versión acústica de “I Want”, que aporta bastantes detalles y sonidos nuevos respecto a la versión rockera, destacando el acompañamiento de un piano. El resultado es francamente sobresaliente. Particularmente, creo en acústico el tema gana en personalidad y graba el mejor sello propio de la banda.

En definitiva, “Fighting The Shadows” es una evolución notable en la carrera de “The Faithless”, con un sonido muy conseguido, un estilo más compacto a lo largo de todos los temas, y una sensación de crecimiento que rebosa por cada pista que lo componen.

Creemos que ese es el camino, y desde SevillaMetal los seguiremos de cerca, porque seguro que esto no ha hecho más que comenzar.

 

Lo mejor:

  • La evolución, el crecimiento y la madurez en la construcción de los temas.
  • El sonido compacto y equilibrado de toda la parte instrumental.
  • El estilo general del disco, con esa mezcla de hardrock y metal.
  • Toda la línea de guitarra, de principio a fin.

Lo peor:

  • Los momentos de desconexión entre la melodía de voz y la banda.

 

“The Faithless” está formado por:

Abel García Niso: Voz
Iñaki Nogueira: Guitarras
Manolo "Lolín" González: Bajo
Fer Heras: Batería y percusión

 

Una review de Jesús León para SevillaMetal.

 

 


             

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