La banda madrileña OTRA CARA publicó el mes pasado su tercer álbum de estudio titulado "El Valor del Tiempo". El disco fue grabado en los estudios Deville durante los meses de marzo y junio de 2017.

 A pesar de que cuentan con 18 años de rodaje como banda, desconocíamos su existencia hasta hace poco, cuando su promotora se puso en contacto con nosotros (sevillametal.org) y nos hizo llegar este disco.

Se trata de un trabajo con una gran producción, un sonido potente con detalles muy personales en la instrumentación y unas letras de una composición exquisita que rebosa calidad en todas las canciones del disco. Siendo así, no es de extrañar que nos haya enganchado desde el primer momento.

Una escucha previa a todo volumen y una segunda más escrupulosa, con auriculares y con los ojos cerrados, nos han permitido apreciar todos sus matices y encontrar ciertas reminiscencias de otros grupos nacionales como Sôber, Skizoo o Hamlet, corroborando una vez más que el rock en español también suena de escándalo.

Podríamos caracterizar “El Valor del Tiempo”, con sus 10 cortes que desgranamos a continuación, como un álbum conceptual, pues durante ese “viaje” que hacemos mientras lo escuchamos, podemos apreciar diversas reflexiones y sentimientos en sus letras relacionadas con el tiempo en pasado, presente y futuro. Se puede decir que hay un protagonista de las distintas situaciones que se cuentan en dicha trama, que habla en primera persona y establece el paso del tiempo como hilo conductor de su historia.

 

1.- El valor del tiempo.

El tema que da nombre al disco es el primero en sonar, abriéndose con el tic-tac de un reloj que se acelera progresivamente, convirtiéndose en un ritmo que recuerda a la música electrónica, aunque enseguida entran con tremenda potencia las guitarras, bajo y batería, despejando toda duda acerca del estilo de la banda.

La letra hace referencia explícitamente al reloj y el paso del tiempo, que no perdona y del que no se puede escapar, con una melodía de voz que en el estribillo se hace deliciosamente pegadiza y a buen seguro será coreada en los directos.

Los ritmos son cambiantes, se ralentizan en un momento dado para después acelerarse frenéticamente durante el solo de guitarra, reforzando con ello la idea de que el tiempo no se detiene.

Hacia el final del corte, aparece de nuevo el tic-tac del reloj, que ahora se va pausando hasta morir junto con un gemido de la guitarra.

 

2.- Ser real.

En este segundo corte, las guitarras entran con fuerza desde el primer momento, acompañando con una base marcadamente rockera a una letra que habla sobre dar una imagen falsa de uno mismo debido a los propios complejos, alentando a “ser real” y mostrar tu verdadero rostro.

La voz limpia de Sito, en unos tonos perfectamente ajustados a su tesitura, es doblada en momentos clave componiendo coros que enriquecen la melodía vocal del tema, ya de por si muy bien construida.

 

3.- Todo lo que soy.

Un riff de guitarra eléctrica dibujado sobre un ritmo base de guitarra acústica y adornado con algunos detalles del bajo, da paso a una letra que pone en manos de otra persona el ser del protagonista y todos sus actos.

La instrumentación se va endureciendo progresivamente acompañando el significado de la letra en la que, llegado el estribillo, ya se ha concedido poder absoluto a esa otra persona, hasta el punto de ser el motivo para vivir del narrador.

La melodía de voz, por contra, si en las estrofas era rasgada y denotaba cierta rabia, aquí se dulcifica rindiéndose a esa dependencia de la persona a la que ama.

Nos encontramos con uno de los temas donde el estribillo lo puedes estar tarareándolo todo el día en tu cabeza en modo bucle, simplemente genial.

Señalar la presencia de un elegante punteo de guitarra cercano al final del tema, que es una constante en prácticamente todos los cortes del disco, siguiendo la estructura clásica de composición con solo más repetición de estribillo antes de terminar.

 

4.- Súcubo.

El tema arranca, como el primer corte del disco, con ritmos electrónicos que en esta ocasión se pasean de un lado a otro del estéreo para ser finalmente rotos por la potente entrada de los instrumentos habituales.

El súcubo, según las leyendas medievales, es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los hombres introduciéndose en sus sueños y fantasías. En este tema se entiende como una presencia que causa intranquilidad al protagonista, la cual se refuerza con la línea instrumental y los coros que suenan en el estribillo, creando una atmósfera envolvente cercana a la pesadilla.

De nuevo, un punteo limpio, sin ninguna distorsión, ocupa su lugar en la composición. Al final del tema es sustituido por un ritmo pesado, que hemos dado en llamar “de apisonadora”, para ser cierre del mal sueño que se describe en este cuarto corte.

 

5.- Charlie.

Un tema cañero desde el primer segundo, donde se habla acerca de un personaje, quizás alguien conocido por la banda en el mundo real, que ha sido castigado por la vida y al que el tiempo probablemente ya no dará una nueva oportunidad.

Sobresale en este corte la fuerte presencia de la batería, especialmente en la parte instrumental, donde deja en segundo plano a las guitarras con una pegada galopante del bombo.

 

6.- Retroevolución.

Con delicados detalles de piano, este tema contrasta con el anterior por su línea más melódica, también en la voz, aunque se endurece llegada la sección del solo instrumental.

La letra es un discurso bastante poco alentador, acerca del camino hacia el final del mundo, al que nos está llevando el maltrato que la humanidad dispensa al planeta.

Especial protagonismo en los sonidos de teclado y en el ecuador de la canción alrededor del minuto 2:25  gana en potencia justo antes del estribillo.

Este tema me recuerda bastante a la banda madrileña  Sôber tanto por la estructura como por la melodía.

 

7.- Sonrisas y lágrimas.

Es el séptimo corte del disco donde podemos apreciar un tema bastante emotivo donde la melodía de piano inicial recrea una atmósfera de nostalgia por un “tiempo pasado que fue mejor”, frase que se escucha en la primera estrofa de un tema que habla de desesperanza y soledad.

El doble bombo introducido en determinadas partes consigue reforzar el sentimiento de ahogo por no ver una salida a una situación a la que te han conducido tus actos pasados.

 

8.- Nunca olvides.

Una intro de sonidos etéreos queda interrumpida por un auténtico estallido de la instrumentación, en un tema que denuncia el acoso al que se ve sometida la mujer, humillada hasta el punto de quitarse la vida por la presión de no ser perfecta.

Destacar los coros femeninos introducidos en un breve fragmento de este corte, que suenan como una oración y recuerdan de lejos a los rituales africanos.

 

9.- Semilla.

Por su letra sobre desamor, bien podría haber sido este tema la balada del disco pero, aunque es cierto que tiene una parte lenta, ésta dura apenas 30 segundos, en la zona central de un corte con una potencia que dista mucho de lo que todos nos imaginamos cuando hablamos de baladas.

El tiempo queda retratado en esta letra como la rutina que termina con la pasión y como el deseo de volver atrás para intentarlo de nuevo.

 

10.- Invierno.

La letra hace referencia a los recuerdos de una relación pasada, estableciendo una analogía con el invierno, el cambio de estación que ha llevado a su protagonista del calor del amor al frío de encontrarse solo.

La instrumentación acompaña la sensación de desasosiego durante todo el tema, aunque el punteo de guitarra parece dejar entrar una luz de esperanza hacia la última parte del corte.

Termina así este recorrido por “El valor del tiempo”, donde letra y música nos transmiten lo que se pretende contar en una simbiosis perfecta, consiguiendo despertar en nuestro interior sentimientos y emociones.

Destacar en cuanto a la producción la fantástica ecualización que permite disfrutar plenamente del sonido de todos los instrumentos, incluso de los más mínimos detalles.

Y mencionar por último, para quieres gusten de disfrutar los discos en formato original, el trabajo/diseño de portada  ha sido realizado por Mónica Cornejo.

En fin, un trabajo de 10 para una banda a la que seguro, a partir de ahora, seguiremos los pasos muy de cerca.

 

Lo mejor: Sin duda estamos ante un disco de 10, todos los temas son grandes tanto en lo musical como en composición de las letras. Estamos ante un disco  donde la  carga emocional está presente durante todo el álbum.

Lo peor: Una banda tan buena y que  no tenga el reconocimiento que debería de tener.

Puedes escuchar el disco aqui:

 

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Patricia Alonso y Daniby para sevillametal.org


             

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