De pura casualidad vi un anuncio en Facebook del concierto de Reincidentes "Radicalmente acústico" sólo un par de días antes del evento. Y mientras entraba en el enlace para comprar las entradas, pensaba que de todas las veces que los he visto en directo, que no son pocas, jamás los había escuchado en un escenario en esta modalidad, así que, desde luego, la cosa prometer... prometía.

Lo que para muchos pudo ser un viernes normal y corriente, para otros significaba un cambio importante después de un año en el que parecía que el mundo del espectáculo se había ido difuminando poco a poco, un año en el que muchos hemos echado en falta la energía que proporciona la música en directo y en el que hemos rabiado contra la imposibilidad de disfrutarla como siempre hemos hecho.