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¿ Cómo empezar la critica o review de un disco tan complejo y difícil para mi?. Llevo escuchando este trabajo demasiado tiempo para lo que acostumbro cuando me enfrento a un nuevo encargo y en este caso el motivo es lo mucho que me gusta por un lado ( el apartado isntrumental y compositivo) y lo complicado de dejar aun lado mi gusto personal y buscar los matices en el apartado vocal, algo que se me antojo muy complicado.

            Empecemos por el principio, NO me gusta el death metal, para ser exactos no me gustan las voces del death metal, me saturan y me dan dolor de cabeza, uno muy grande; pues para mi sorpresa en este trabajo, a pesar de que me cuesta seguir la escucha de la linea vocal, no me ha saturado como esperaba y es que pese a que para mi llego a ser algo monótona, es debido a mi falta de costumbre y mi gusto por una voz limpia y mas musical., así que voy a  empezar con la parte mas floja para mi del disco, que ademas es uno de sus puntos fuertes (empezamos con las contradicciones).

            La voz es un golpe directo al cerebro, una voz potente, grave, gutural, cargada de una textura densa que reverbera en la cabeza y que pese a todo, fluye entre matices armónicos. Empecé la primera escucha sin ser capaz de diferenciar una nota de la otra durante las estrofas, la voz se me antojó una línea plana de melodía que me llego a perder en varias ocasiones, pues resulta que si te olvidas (para un oído inexperto en este estilo como el mío) de todo y prestas atención, descubres un trabajo vocal enorme.

            Entre la textura lograda y el rango vocal tan definido, estrofa a estrofa, linea a linea, descubres una variación de la voz en su tono, encontrándote con un recorrido armónico y melódico bastante extenso. Acompañado de la magistral composición épica de la música, la voz, en un rango perfectamente definido, se mueve por las notas creando un dibujo vocal que se fusiona de tal modo que puedes diferenciar dos canciones distintas (es musicalidad y alguna ocasión en  melodía) que por separado son grandes y juntas son una delicia auditiva.

            Como antiguo vocalista, se lo difícil y lo arriesgado que es usar una voz gutural y profunda sin poseer una gran técnica, y que es mucho mas que pegar “dos gritos” y en este caso, el vocalista de RavenBlood nos da una clase magistral de técnica y conocimiento vocal, pues logra algo aún más difícil que sonar bien, logra controlar un registro muy complejo en un rango de textura y tonos perfectamente definido.

            Podría hablar mucho mas de la parte lírica del disco, perdiéndome en clichés absurdos de los que no controlo ni tengo conocimiento, así que me limitare a este párrafo: “ Con una voz sacada de lo mas profundo de un pozo, RavenBlood logra dar un toque de contraste perfecto a la suavidad épica de su apartado instrumental, dotando a todo el disco de una fuerza y empaque desconocidas para mi”

            Y entramos en la parte que mas fácil me ha resultado y mas he disfrutado del disco, el apartado instrumental.

            Acostumbrado aun chirrido ensordecedor por parte de unas guitarras veloces y casi cacofonías, a un ritmo de percusión inusitadamente caótico y a una línea de bajo que es poco más que un “tic” grave que marca un compás en todos y cada uno de los disco del estilo que he escuchado, me quede descolocado al oír una cohesión de melodías y sonidos limpios.

            Ante la sorpresa de oír a un grupo de metal sinfónico junto a esa voz tan particular, encontré todo un compendio de arreglos, giros y detalles del metal preciosista, una melodía particular y especial en cada pista, que rememorando la anterior, tenia personalidad propia y dota al trabajo en conjunto de una escucha libre de monotonía (pocos son los trabajos donde cada canción es demasiado similar a la anterior y en realidad cada corte es un clon del anterior) y que te insta a seguir escuchando corte tras corte.

            Ritmos pegadizos, riffs y solos cristalinos, con una nitidez asombrosa y de agradecer, una batería que te acelera sin agotar y un bajo que retumba sin revolverte el estomago, crean un compendio de emociones y sensaciones que van desde la necesidad de saltar y dejarte las piernas en cada compás, el deleitarte con cada nota, descubriendo detalles nuevos con cada escucha y un sentimiento de fuerza primaria que va desde el centro del pecho hasta la misma boca, obligándote a retraer un aullido, quizás alarido, para no asustar a los que te rodean.

 

            Un trabajo que aunque me ha costado mucho desglosar, analizar y entender, me ha servido no solo para descubrir una nueva banda (para mi al menos es nueva) si no para “reconciliarme” con un genero que salvo contadas excepciones, soy incapaz de soportar mas de 2 temas completos.