Los suecos Smoking Snakes vuelven a la carga este verano con «All Lights On», su segundo larga duración, que verá la luz el próximo 10 de julio de 2026 de la mano de Frontiers Music. Después de un debut tan potente como Danger Zone, la formación escandinava no parece tener intención alguna de aflojar el acelerador.
Si aquel primer trabajo ya dejaba claras sus influencias más macarras y callejeras, en esta nueva entrega la banda afianza definitivamente su identidad. Sleaze Metal sin complejos, actitud de barrio peligroso y una buena dosis de melodía pegadiza. La fórmula que tan bien llevan manejando los grupos suecos desde hace décadas.
Además, el disco viene envuelto en una temática inspirada en el cine de terror ochentero y las misteriosas emisiones radiofónicas nocturnas de aquella época. Un viaje sonoro entre neones, humo, pesadillas y rock duro servido a todo volumen.
«103.1 The Scream» / «Broken Heart»
La aventura arranca con una introducción que simula una vieja emisora de radio perdida en mitad de la noche. La transición hacia «Broken Heart» es inmediata y demoledora. Guitarras musculosas, ritmo contundente y una interpretación vocal de Brett Martin cargada de rabia y carácter. Aquí no se viene a repartir flores precisamente.
«Pleasure & Pain»
Uno de los primeros adelantos del álbum y probablemente uno de los temas más directos de la colección. Estribillo instantáneo, energía desbordante y ese aroma a himno festivalero que invita a levantar el puño y pedir otra ronda.
«Don’t Touch» y «Nasty & Wild»
Dos auténticos disparos de heavy metal acelerado. Temas cortantes, intensos y con ese sabor clásico que recuerda a los años dorados del género. Velocidad, actitud y cero concesiones.
«Trick Or Treat»
El grupo pisa ligeramente el freno para apostar por un groove más pesado y juguetón. El riff principal desprende puro rock'n'roll electrificado, mientras que su desarrollo combina músculo metálico y espíritu clásico con bastante acierto.
«Screaming For More»
Uno de esos cortes diseñados para conquistar el directo. El estribillo entra a la primera y las guitarras se encargan de rematar la faena con armonías de sabor tradicional y unos solos que demuestran que la técnica sigue teniendo cabida cuando se utiliza con criterio.
«The Last Nightmare»
El cierre del álbum mantiene la tensión hasta el último segundo. Oscuro, contundente y con ese aire cinematográfico que encaja perfectamente con el concepto general de la obra.
Smoking Snakes han optado por seguir el camino difícil: mantenerse fieles al heavy metal más gamberro y callejero en una época donde muchos grupos buscan sonar cada vez más pulidos y accesibles. El resultado es un disco potente, directo y con personalidad propia.
La producción ofrece pegada y claridad sin caer en excesos digitales, permitiendo que cada instrumento respire y conserve ese sabor orgánico que tanto agradecen los seguidores del metal clásico.
Si lo tuyo son los riffs potentes, los estribillos para cantar con cerveza en mano y el hard & heavy con actitud de vieja escuela, apunta bien la fecha: 10 de julio. Porque Smoking Snakes vienen dispuestos a seguir mordiendo.



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