Siempre es bienvenida la posibilidad de escuchar y analizar un disco (sea EP o LP) con el sonido clásico y crudo del metal de los 80/90, sin variantes: solo heavy metal. Y este es el caso. 6 pistas (5 y una intro) que transportan de manera inevitable a los primeros 80 en el espíritu sonoro y al metal más técnico y elaborado de los 90 en su ejecución.

Empezando con su pista introductoria, “Descent into Abyss”, el toque de volumen en aumento, con ese sonido atmosférico, da lugar al ritmo de la batería y a la irrupción de las guitarras, que poco a poco ganan cuerpo y culminan en una explosión sonora. Un bajo que se hace (aún) más presente y un riff de guitarra que aumenta la velocidad e intensidad de la pista, compitiendo con el resto del grupo en ver quién puede ser más contundente y veloz.

La 1ª pista real, “Hunger”, que también da nombre al grupo, enlaza naturalmente con la introducción, pudiendo considerarse sin problemas una sola pieza. Lo que hace interesante este tema no es solo su nivel musical y compositivo (al que dedicaré su tiempo), sino la intención del mismo: el “hambre” de tocar, crear y vivir la música, junto a un disgusto patente por la mercadería que la rodea. Algo lógico si conoces la industria y eres seguidor de las vicisitudes por las que han pasado algunos de los músicos de esta formación.

En lo estrictamente musical, es una gozada reencontrarse con este tipo de composición y forma de presentar una canción. Riffs poderosos de principio a fin, un bajo que se hace notar marcando los tiempos de la melodía, siendo de todo menos un adorno y demostrando la importancia de una buena base. La batería no es un caos de cajas, bombos a velocidad absurda y platos creando estruendo sin sentido. El conjunto de estos cuatro músicos es sólido, agradable y técnico como el que más.

Y pasamos al apartado vocal, en el que intentaré ser (lo prometo) objetivo. La voz de Dizzy es soberbia, un derroche de poder y técnica a partes iguales. Esa “claridad rasgada” que posee, su capacidad para pasar de screams a melodía sin esfuerzo, es justo lo que se espera al arrancar la guitarra al inicio de la pista. La melodía es muy sólida, con una estructura cómoda al oído, que por su aparente simpleza no satura con millones de notas, mientras acelera el pulso e impacta con una dosis de energía aplastante. El solo de guitarra es sublime, el cuerpo central de la pieza, que como marca el estilo del metal de los 80 es una dosis de virtuosismo elegantemente brutal (y, como comprobaréis, una constante en el resto del EP).

Pasamos a “Ruler of the Wolves”, pista homónima del disco. El inicio del bajo es un anticipo de la descarga que viene a continuación. El aire cinematográfico que impregna el tema queda marcado con el aullido del lobo y la cadencia de las cuatro cuerdas. Los cambios de tiempo y las variaciones en la estructura de la melodía son geniales, dando pie a que la parte vocal se luzca de distintas formas según avanza el tema. Las florituras de las guitarras están acompañadas por la sólida referencia de tempo de la batería y el ritmo constante del bajo, proporcionando cohesión al torbellino de ritmos cambiantes y a la montaña rusa vocal. Una vez más, el solo de guitarra es un derroche de creatividad, mezclando estilos dentro del metal clásico y permitiendo reconocer influencias de los grandes de la época.

Con “Sabotage” me rindo definitivamente a los pies de Hunger. Normalmente soy contrario a mezclar música y protesta, pero en este caso es necesario y, además, me identifico con la temática. Como músico retirado y conocedor de la industria, el nivel de empatía que me genera esta pieza es doble: como oyente y a nivel personal. Pero esto es una crítica, no un blog personal, así que vuelvo al análisis. La velocidad de la composición es un derroche de técnica y un reto a la resistencia del oyente: un asalto sonoro de principio a fin, donde guitarras y voz rivalizan en intensidad con una batería implacable y un bajo constante que mantiene el pulso.

“Evil Omen”, otro interludio instrumental, da respiro (solo para coger impulso), demostrando que sin necesidad de apabullar con velocidad y florituras, Hunger es capaz de transmitir fuerza e intensidad con una interpretación más pausada.

Y llegamos al final de este viaje por el metal oscuro, técnico y rabioso que ofrece Hunger.

“Beware the Demons”, reinterpretación del clásico de Stormwitch (que claramente ha marcado su sonido). Las diferencias son notables, pero el espíritu original está presente, lo que convierte esta pieza en mucho más que un tributo. La banda afronta el tema con mayor contundencia, con un sonido más directo y duro, especialmente en voz y guitarras. Estas presentan un punto extra de agresividad, casi arañando el sonido, mientras la voz aporta densidad. La batería imprime más velocidad y complejidad, y el bajo aporta un cuerpo más pesado al conjunto, dando nueva vida a este clásico.
La conclusión tras muchas escuchas (más de 40 en modo análisis y muchas más como oyente, incluso como banda sonora de sesiones de rol) es clara: se hace corto y pide más. Es fuerte, técnico, ameno, fácil de escuchar y, sobre todo, fresco. Una suerte contar con una banda como Hunger en nuestro panorama, capaz de mantener vivo el sonido clásico del metal sin olvidar actualizarlo con respeto.

El próximo 9 de mayo, la cita con estos músicos es obligatoria: una fecha a marcar en el calendario y un nombre a seguir de cerca.

Texto: Arus3000

⭐SILVER + HUNGER
📆SÁBADO 9 MAYO 
📍SALA EVEN (C/JOSE DIAZ 5, SEVILLA)
💴ANTICIPADA 18€+GASTOS (ENTRADIUM.COM, PEÑA BETICA DE TRIANA, METROPOLIS COLECCIONISMO, DRAGÓN VERDE)
🕗APERTURA 21:00
🎟️Entradas en: https://entradium.com/events/silver-hunter-en-sevilla-sevilla

Comentarios

0
Cucufate666
3 meses hace
Discazo!
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