1.600 amantes del rock se reúnen en el Campo de Fútbol de Escañuela, convertido en un templo de los sonidos más potentes.

Por la mañana, trescientas personas disfrutaron del ambiente de la localidad con los conciertos gratuitos de Los Kultura y Factoría de Payasos.

Fotos: Esteban Castro

Escañuela, 17 de mayo. El Víncula Rock ha llegado a su muy simbólico trigésimo tercer aniversario en mejor forma que nunca. La cita de Escañuela, fija para los amantes del rock de toda la provincia (y algunos de las vecinas), ha vuelto a reunir a cientos de personas para disfrutar con los sonidos más potentes del panorama estatal. 1.600 personas volvieron a darlo todo en el Campo de Fútbol escañolense, convertido, un año más, en un templo de los sonidos más extremos.

Ya desde el mediodía el ambiente rockero tomó la localidad, con los conciertos en la Plaza Primero de Mayo, donde actuaron el grupo de metal de Bailén Factoría de Payasos y los linarenses Los Kultura, herederos de los míticos Kultura de Bar. Bastante público ataviado con pinturas en honor de la primera banda y mucha gente coreando las canciones de la segunda. Buen tiempo para acompañar el inmejorable ambiente del mediodía en la Campiña.

A las cinco de la tarde abrió sus puertas el recinto del festival, junto al que, un año más, se ha ubicado la zona de caravaning, que este año se ha llenado gracias a la gran afluencia de personas llegadas desde diversos puntos de Andalucía para disfrutar de la cita. Ya desde primera hora hubo mucho público para arropar a la banda local The Litronas, que ha pulido su sonido hasta alcanzar un nivel en el que no desentona, en absoluto, en un gran escenario como el del Víncula. No es solo el gentilicio escañolense de la banda lo que justifica su presencia en el festival, pues bien podrían estar en el cartel de cualquier otro por méritos propios. Magnífica sección de vientos para acompañar su rock de corte clásico.

Con el sol de la Campiña todavía castigando a los asistentes, llegó el momento de una de las grandes sorpresas del festival: los inclasificables Catalina Grande Piñón Pequeño, banda leonesa autodefinida como “punk fandango”, que comenzó su set con el magnífico rap metal Lorenzo Lamas. Rápidamente, su actuación se volvió más punk y más canalla y, con mucho humor, conquistaron al público jiennense, que disfrutó de su debut en el festival.

Ya con el sol cayendo, salió el primer plato fuerte de la noche. Los alaveses Kaotiko llegaron con una potentísima descarga punk al escenario del Víncula. El quinteto, que viene de gira repasando los éxitos de sus 25 años de carrera, llegó, vio y venció gracias a la energía de sus temas, que provocaron los primeros pogos de una edición en la que se sabía que iban a ser protagonistas.

Comenzaba a dejarse notar el frío de la noche escañolense —aunque bien combatido por el público a base de saltos— cuando una banda muy querida por el Víncula como Los de Marras saltó al escenario. Un grupo capaz de pasar del rock más clásico al ska más reivindicativo y que volvió a hacer corear al público estribillos tan memorables como “hoy me he levantao de puta madre...”.

Pese al fresco que reinaba ya rozando la medianoche, las llamas del infierno se hicieron presentes en el Víncula con el arrollador show de Non Servium, la banda madrileña de Oi! antifascista, que llegó con toda su energía para demostrar por qué era una de las apuestas más potentes de esta edición. Su set tuvo todo lo que se esperaba: voces atronadoras, un bombo que retumbaba en el diafragma, un ritmo vertiginoso y un público completamente entregado para celebrar el estreno de una banda que, a buen seguro, volverá pronto al Víncula.

Los sonidos mestizos de Wahira, que demostraron encontrarse en un estado de forma increíble y consolidarse como una de las bandas a seguir dentro del panorama de la fusión en España, cerraron una edición de éxito, de la que costó que el público se despidiera, con una madrugada llena de música y baile en Escañuela.

Satisfacción en el Ayuntamiento de Escañuela y entre las promotoras por una edición en la que se ha buscado salirse del guion, con apuestas y novedades que, como ha ratificado el público, han llevado al festival a una nueva dimensión.

El Víncula Rock 2026 ha estado organizado por el Ayuntamiento de Escañuela, Sonidos Solventes, Inala Producciones y OSM, y ha contado, además de con la zona de conciertos del Campo de Fútbol, con zona de caravaning junto al recinto y espacio de acampada en el Pabellón Municipal, puestos gratuitamente a disposición de los asistentes por el Consistorio. La de 2026 ha sido la edición número 33 de uno de los festivales más longevos de la provincia, que ya tiene asegurada su celebración el próximo año.

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