Sala Orpheus, Mairena del aljarafe, Sevilla
Estuvimos en la sala ORPHEUS disfrutando de estas dos bandas y os lo contamos con pelos y señales.
Apetecía lárgamente una noche de conciertos. Llevabamos en barbecho una temporada por los perennes requerimientos laborales, y la cita que nos proponía nuestra amada Sevilla Metal era harto tentadora. Además, no siempre puede acudir uno a un bolo donde tocan amigos, y es sabido que el que escribe no se prodiga mucho últimamente y sale menos que un perro chico (llamadme sociópata o eremita si queréis, pero no me da la vida).
El origen último de la quedada era celebrar el cumpleaños de Daniel Villanueva, a la sazón lider espiritual de la banda de progresivo Curtain Falls, con los cañeros Crusader como compañeros de escenario (por cierto, remarcar que no son tributo a Saxon).
Como buenos comensales, llegamos tempranito, sobre las 18h, ya que Kris Mayo (vocalista de TOOTH, Unlabeled Society) cantaba con la banda progresiva unos temas. Su vocalista habitual, Erika Mayo se habia operado de vegetaciones unos días atrás, y no estaba aún recuperada de la intervención, asi que su lugar lo cubrían no una, sino tres vocalistas de registro variado.
Marina Ñudi y Clara Arrebola serían las otras dos "divas" que nos deleitarían esta noche en la sala Orpheus (Mairena del Aljarafe), cubriendo el exigente registro de Erika y así mismo las voces que en su momento fueron grabadas por otros cantantes que pasaron o colaboraron con la banda.
Recogimos a Marina de una fiesta de cumpleaños (literalmente) y llegamos a la sala en el coche de nuestro amigo Jesus de Madariaga ( magnífico ex-batería de bandas históricas como Killem, Ira Regia o Justicia Divina… ). En la Orpheus esperaban ya los Crusader al completo y Dani villanueva estaba montando la batería del evento. Como es normal, la banda que toca al final hace la primera prueba, y luego prueba la que abre el concierto.
La sala (si no la conocéis), sita en Mairena del Aljarafe, es pequeñita (un aforo de 100 personas) pero se siente muy acogedora, y el técnico (que no era el habitual) la verdad que resultó un tipo de lo mas simpático y colaborativo. Aparte nos puso un popurrí de Pantera como banda sonora que animó bastante la espera a los que gustamos del groove metal.
La prueba fué rápida y eficiente, las bandas sonaban muy decentes y así, como si nada, llegó el momento de abrir puertas.
Pocos días antes se había colgado el cartel de SOLD OUT, se esperaba muy buen ambiente y el público no defraudó. La sala se llenó rápido y comenzó el espectáculo.
Nuestros amigos de Crusader abrieron con su HIT “Golpea”, toda una declaración de intenciones.
El sonido era equilibrado, las armonias encajaban y la banda se dejó llevar con un público entregado que tenía ganas de pasarlo bien y coreaba sus estribillos. Crusader no se complican la vida con artificios, son de fácil digestión y se agradece.
El sonido venía ya equilibrado de la prueba y así permaneció durante los cinco o seis primeros temas. La banda se notaba que disfrutaba, que estaba cómoda. Jose Miguel Caro a la batería sonaba contundente y daba gusto verle disfrutar.

Dejo Marchar, Fijo mi Rumbo, Remonta el Vuelo y Perdido en tu Interior fueron sonando con la misma energía.
A partir de “Sinfónica y triunfal” notamos un desequilibrio, se empezo a escuchar mas fuerte la guitarra de Luis sobre la de Tomás (los hermanos guitarristas de Crusader), hasta el punto de que no se le oía ni en los sólos. Prestos a ayudar fuimos a conversar con el técnico y éste lo corrigió al momento. Tras el “incidente“ sonaron Abrázame, Guerrero y Rugido que puso el colofón de un concierto correctísimo de la banda.
La verdad es que de los conciertos recientes de Crusader es el que me ha gustado más, y en el que, en mi opinión, han sonado mejor. Pronto tienen bolo con los “cañaillas” Guadaña y esperamos que sigan en esa línea ascendente.
Sin tiempo para descansar apenas, se realizó el cambio de grupo, todo sea dicho, con bastante agilidad. Encendieron un proyector (un clasico de Curtain en sus conciertos) para lanzarnos arte visual, y tras una breve explicación por parte de Dani (canción de cumpleaños mediante...) comenzó el segundo pase.
Empezamos con los acordes de Lost Innocence. Como comentamos antes, ante la baja de Erika tuvimos tres cantantes solventes que cubrieron el set list. Los tres primeros temas (el mencionado Lost Innocence, And Trafic Signs y Chains…) cayeron a cargo de Marina. No la conocía en persona y, aparte de ser una chica simpatiquísima, cubrió perfectamente los temas de Erika con una tesitura de voz muy similar a la original. Se quejaba de tener la voz menos potente pero no se notó para nada, y eso que doy fé de que venía malita de la garganta. Por otro lado, Clara hizo su parte con su poderosa voz lírica que, quizá, saturó un poco en mezcla (¿demasiada potencia para el micro?), pero aportó ese punto épico que gusta tanto. 
Kris Mayo, aparte de defender los limpios, nos trajo el lado gutural y llamó mucho la atención al personal que no la conocía. Aparte de su don, se le notan las tablas. Para mi, que la he visto crecer como artista estos años, es un gustazo verla desde abajo y no desde el mismo escenario. Tuvo unos conciertos hace no mucho que sufrió groseros problemas técnicos y no la pudimos disfrutar en plenitud. Así, si.
Juanfer, uno de los dos guitarristas había llegado justo para el bolo por venir del trabajo, y no pudo hacer la pruebade sonido. Se notó en que la mezcla sonó algo rara, las guitarras más perdidas de los normal, y las secuencias quizá demasiado presentes. Curtain suele salir al escenario con secuencias disparadas por ordenador. No tengo nada en contra de ésto pero a veces, y esto es una opinión muy personal, les juega en contra llevar tanto arreglo.
Son buenos músicos y su talento se pierden entre tanto elemento, y más si el técnico no da con la tecla del nivel de mezcla. Pero claro, por otra parte es algo que define a la banda en gran medida. Sin saxos, sonidos varios, voces… perderían parte de su identidad. La verdad es que es algo complicado y da para debate.
Far Away fué el cuarto tema, defendido a la perfección por Kris. Un tema que originalmente no grabó Erika y es exigente en los agudos. Es seguramente mi tema favorito de la banda por su aire “moruno” que evoca tierras lejanas. Kris hizo uso de guturales para algunas partes y la verdad es que me pareció un acierto.
Volvimos a Marina con Winds of Sorrow (tema de la anterior banda de Dani, Absentia), Son of Hate con Kris (segundo tema de Absentia) y con Knock Out (uno de los éxitos de la banda) tuvimos momentazo con las tres cantantes en escenario.
Clara nos deleitó entonces con Sex Addiction, se unió Kris para Better than God, siguió Clara en solitario con The Mountain (título muy de Dani, todo hay que decirlo) y los dos últimos temas fueron a cargo de Marina, Road to Nowhere y But the Inner Child.
Nos quedamos con ganas de escuchar algo nuevo de la banda (en ello están), pero gozamos mucho la cara de alegría de Dani soplando las velas de su tarta.
En general fue un concierto muy disfrutable, que se hizo corto, en buena compañía (mención especial a mi adorada familia de la Asociación La Vega Rock) y además con precios populares. ¿Quien puede pedir más?
Chapeau a Daniby de Sevilla Metal por la organización del evento.
Crónica: José Augusto Arincón


