Ayer fue el día, después de meses y meses de preparación (me consta de buena tinta)se dio la primera edición del Esquirlas Metal Fest por el 10º aniversario de la web Esquirlas de Metal, y no “del” Metal como dicen las malas lenguas jaja, hay que hablar con propiedad).

Me hacía especial ilusión asistir a este evento, porque además de disfrutar del festival, tengo buena amistad con Pablo Aliscar (alma máter de Esquirlas) y con la tropa del medio. Y claro, no es lo mismo ir a un festi sin conocer a nadie que llegar a uno donde tienes buen rollo con la gente que lo monta. Independientemente de ver a las bandas… ¡que también, obviamente!

Desde las redes avisaron que no nos perdiéramos la apertura porque habría “sorpresita”, así que un servidor salió antes de casa para vivir la “media previa”, tomar algo y estar listo para cuando abrieran puertas.

Entré con mi amigo Kekorn y con mi hija “Angelaby”, que vino dispuesta a echarme una mano con las fotos. La idea, en principio, no era hacer crónica, porque ningún compañero estaba disponible y ya sabéis que no soy muy dado a escribirlas. Pero oye, en ocasiones especiales (y esta lo es), me gusta contar lo que viví y cómo lo viví, aunque quede como reseña casera.

Nada más entrar (hacía siglos que no pisaba la Even), nos encontramos un fotomatón justo donde solía estar el puesto de merch. Como había tres bandas, esta vez los puestos acabaron frente a la mesa de sonido, dejando la sala colocada de una forma un poco “peculiar”. El público pegado a las mesas, el fotomatón comiéndose parte del espacio… en fin, arquitectura festivalera improvisada. Me preocupaba el Sold Out, porque ya he vivido ahí la experiencia “sardinas en lata” (aquel concierto de Angelus Apatrida que aún recuerdo con sudores fríos), pero la organización fue inteligente: limitaron aforo y se podía respirar, moverse y disfrutar como personas civilizadas. Se agradece, porque yo con demasiada gente junta entro en modo “escape room”.

Muchísimas caras conocidas: Condado Rock, Huelva Rock, La Vega Rock, Marco de Electroshock, mi Edu Pineda, y fauna sevillana variada. Alegría ver también gente joven y no solo a los sospechosos habituales. (Con cariño, ¿eh? Que también me alegra ver a los de siempre, jaja). Ojalá el rock y el metal sigan contagiando a nuevas generaciones, que si no nos quedamos como club de jubilados con camisetas negras.

Antes de que arrancara la primera banda, se subieron al escenario Nono y Alex, de Esquirlas de Metal, y se marcaron un discursito simpático contando los orígenes del proyecto hasta el día de hoy. Entretenido, emotivo y gracioso. Valió la pena la media previa.

El concierto arrancó puntualísimas a las 20:30 con los sevillanos Ánima Barroca, banda de heavy con tintes progresivos y varios discos ya a la espalda. Abrieron con una intro pregrabada para ir creando ambiente… hasta que un problema técnico decidió romper la magia durante unos segundos. Nada grave: arreglado el asunto, ya estábamos otra vez arriba.

Comenzaron con ¡A las Barricadas!, tema de su último EP La teoría del Ocaso. Los disfrutamos desde segunda/tercera fila, en modo “fan aplicado”, sin empujones ni batallas campales.

En el repertorio colaron un tema inédito, "Una espada en la aurora", que me sorprendió gratamente. Siguió la ya clásica "Getsemaní" y cerraron con "Mil años", del disco Divergentes, terminando a las 21:25.

Aprovechamos la pausa para salir a tomar algo, porque ni mi primogénita ni yo habíamos cenado gracias a la famosa “media previa”. Resultado: nos perdimos unos cuantos temas de la siguiente banda. Drama, pero había hambre.

Cuando volvimos, la sala estaba bastante llena, así que decidimos verlo desde atrás. Y aquí lo digo: Lonely Fire fue la banda que más gocé de la noche. Su estilo fue justo lo que más me tocó la fibra: hard rock del bueno, solos muy pegadizos  y una voz brutal. Ya los tenía fichados por redes y alguna recomendación, pero verlos en directo me confirmó que tienen nivel de sobra para festivales tipo Rock Imperium, Z! Live o similares. (Edito: ya estuvieron en Rock Imperium 2024… pues nada, directos al Wacken, ¿no?).


En el último tema, "Victory" (22:45), parte de la organización se subió al escenario para corear el estribillo. Momento épico y muchísimo buen rollo.
Tocaba el cambio de banda, así que barrita, saludos, y a por la cabeza de cartel: Against MySelf. Tenía muchas ganas de verlos; nunca los había pillado en directo pero los conocía desde hacía años. Abrieron con "The Gathering", de su último trabajo Tides of Insanity. Eso sí, los primeros temas tuvieron mala suerte: la guitarra estaba en modo “mute cósmico”, y solo se escuchaban batería, bajo y voz. La magia del sinfónico se resentía, pero una vez arreglado (aunque para mi gusto la guitarra seguía un pelín baja), pudimos disfrutarlo como toca.
Entre sus temas sonó "Act II Reflections", con la colaboración de Narci y Miguel Ángel (Saurom). Quedó espectacular, muy buen sonido, y aquí mérito a David Gatica, que estuvo a los mandos todo el festival. Más tarde cayó "Demons", del disco Unity.


En general, gozamos de la enorme voz de Elizabeth Amoedo, del espectáculo visual de la guitarra de doble mástil de Unai Iglesias, de la contundencia del batera Charlie y del virtuosismo al bajo de Alejandro Fung. También se marcaron una versión tremenda de "Phantom of the Opera".
Como conté antes, tuve que hacer la retirada a la hora cenicienta (00:10), y me perdí el último tema de regalo. Cosas de la vida jeje.
Nos fuimos con un sabor de boca espectacular y con ganas de más. Gracias a Pablo Aliscar y en general a Esquirlas de Metal por lanzarse a montar este sarao metálico. Ojalá sea el primero de muchos y se llenen de metal splinters. Ya se me está pegando las palabrejas , voy cortando!

¡Nos vemos en la próxima edición! 🤘🔥

Texto: Daniby SevillaMetal
Fotos: Angelaby

 

 

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