Sala Supra, 26/9/25, RED JUGGERNAUT/ PULSA DENURA/ TIM “RIPPER” OWENS

Abrieron el espectáculo el power-trío afincado en la hermana provincia de Cádiz, RED JUGGERNAUT, formación con una propuesta musical y estética muy original y “comiquera” de super héroes de acción que nos dejó muy buen sabor de boca en su participación hace unos años en el Palacio Metal Fest. Más de tres años en activo y con un atractivo álbum homónimo de hard rock y heavy metal actual con toques stoner, algún amago funk y una pincelada progresiva. Evidentemente lo primero que llama la atención es que su líder y alma mater componiendo (Iván Corpas, de Chiclana ex vocalista de Scape Land) es un batería cantante de rizada melena de altísimas capacidades y habilidades -incluso malabarísticas- con sus baquetas, dada la extrema dificultad que conlleva realizar ambas tareas a la vez. Es como me dijo un buen amigo con mucho arte “como si tuviera dos cerebros” jeje. Sus compañeros son el productor y bajista de San Fernando David -de poblada barba, gafas de sol y guardapolvo negro- y el jovencísimo guitarrista de Lebrija Pablo apodado “Wild Child” que ejecuta de perlas un trabajo pensado para dos hachas luciendo solo una con mucho estilo, groove y desparpajo. No puedo evitar, por el escaso tiempo transcurrido de la terrible pérdida del amigo Abel Román de Bleeding Rock (“nuestro Zakk Wilde sevillano”), la comparación e influencia del guitarra norteamericano de Ozzy en el sonido de estos tipos.

Fueron 40 intensos minutos que la peña agradeció, con piezas como “Into the war”, algunas -tela de chulas- que nos adelantaron de su segundo e inminente lanzamiento discográfico muy bien recibidas. Lástima de esos molestos chasquidos y crujidos en el sonido -por ejemplo durante “Legacy of decadence”- que afearon su destacada actuación. Me da la impresión que endurecieron su set prescindiendo de los cortes más orientados al AOR y al hard rock sleazy californiano.

Tocaba el turno del quinteto gaditano aunque capitaneado por el legendario frontman cordobés (Don Manuel Escudero, siete años haciendo coros y voces con Medina Azahara, cantante de Sacramento, Ago y SanTelmo) cuya mayoría de músicos -salvo el batera- hacían doblete: PULSA DENURA, combo de reciente creación -hace un par de años- con un puñado de singles en la calle y que pronto publicará su primer álbum.

El nivelazo de las antiguas formaciones arriba citadas de este fantástico y muy veterano vocalista, como es lógico ayuda a completar el repertorio con alguna de esas magníficas canciones. Efectiva base rítmica formada por el bajista Rafael Vázquez y el batería Antonio Pérez (dijeron que también es el médico del Cádiz C.F.) y dos afiladas hachas en manos de Miguel Salvatierra y el otrora bajista de Sphinx y Snakeyes José Pineda.


El cada vez más poblado recinto (terminó con tres cuartas partes del aforo) vibró con esos singles que han ido publicando, cortes como “No hay dolor” o ese que se acompañó de videoclip “Luz en la oscuridad”. Cayeron dos canciones de Santelmo (aquel tremendo LP debut homónimo de 2010 con Jero Ramiro a la guitarra) que obviamente fueron bastante coreadas por el respetable: “Si tú quisieras” y “Junio del 44”. También muy aplaudida resultó su primer single “Tiempo” completando un potente set de 50 minutos.

Salvo el batería y el cantante, los músicos que acababan de tocar repetían haciendo de banda de acompañamiento de la estrella internacional del evento TIM “RIPPER” OWENS, quien fuera vocalista de Judas Priest en un par de discos sustituyendo al metal god Rob Halford (período 96-2003 con “Jugulator” y “Demolition”) pasando luego por Iced Earth y colaborar con Yngwie Malmsteen.

Las extraordinarias cualidades vocales de este frontman norteamericano quedaron evidenciadas nada más salir con las dificultades y exigencias técnicas del pelotazo “Jugulator” aunque debo decir que su micro estaba más alto de la cuenta rallando incluso lo molesto a los oídos, del tirón aquél viejo tema de Fleetwood Mac que los Judas revisaron en sus inicios con tanto acierto: “The green manalishi” que nos llevó a otra pieza pretérita como “The Ripper” -único single del para mí mejor disco de los de Birmingham “Sad wings of Destiny” del 76- que enlazaron con “Burn in hell”. Una de las sorpresas más agradables de la noche resultó la interpretación de aquella pieza maestra integrada en el tercer álbum de Black Sabbath “Master of reality” (1971) antecedente de los sonidos thrashers como “Children of the grave”. Luego cayó una muy cañera de KK´s Priest.
La banda sonaba bien pero claro, nos faltaban K.K. Downing y Glenn Tipton y es que esos son palabras mayores, y si en un cancionero Judas no brillan los solos pues algo te falta dejando una sensación de grupo tributo. Al parecer, para los promotores, ésta es la única manera o fórmula -más económica- (repetirán esquema pronto con Blaze Bayley) de traer vocalistas de renombre internacional: con destacados músicos locales -y de nivel- que se aprendan un repertorio y sin apenas ensayos conjuntos previos hala a tocar el set-list prefijado de 80 minutos. Así ahorran que el artista principal venga con sus músicos, técnicos, equipos, etc (menos pasta en hoteles, comidas, aviones al venir del extranjero solo una persona). Ni que decir tiene que todo esto va en detrimento de la calidad del espectáculo, que algunos tenemos ya una edad puretona y nos enrabietamos.

Voy a dejar de quejarme y vamos a recordar lo positivo: la peña agradeció sobremanera “Beyond the realms of death” (del cuarto álbum “Stained class”-78- firmada por el batería Les Binks a medias con Halford), así como la única canción que sonó de Iced Earth: la balada heavy “When the eagles cry”. En la recta final nos dio gran subidón a todos los presentes “Electric eye” y que se acordara de Paul Di´anno para regalarnos un trepidante “Wratchild” de la primera etapa Maiden y -como no- el himno inmortal “Living after midnight” jaleada al unísono. Me sobró un solo de batería innecesario -tampoco era para tirar cohetes- y alguna que otra elección del repertorio que yo hubiera escogido otras. Ahh y dado el maravilloso estado de su garganta, ya puesto podía haberse atrevido con “Victim of changes”…lástima, no pudo ser.


POSTDATA: vaya por delante el agradecimiento al estupendo equipo humano de la promotora Oliskull por su generosidad y amabilidad para con este humilde cronista musical.

Texto: Eduardo “Powerage” Pineda.

Fotos: Ángela Serrano Martínez & Daniel Serrano